Principales causas del trastorno de compra compulsiva

Las estadísticas afirman que el 7% de la población española sufre el trastorno de compra
compulsiva, aunque según los expertos en el área, esta cifra podría ser muy superior
debido a que hay mucha gente que no es consciente de que padece este problema.

En cualquier caso, lo que es cierto es que este trastorno es cada vez más común, no solo
en fechas señaladas como Navidad o las rebajas, sino durante todo el año. Las personas
que sufren el trastorno de compra compulsiva, no se limitan a una temporada en concreto
ya que éste es un problema mucho más profundo.

Pero empecemos por definir en qué consiste este trastorno. Como bien dice su nombre,
se trata del afán desmedido, impulsivo y constante por adquirir objetos que realmente no
necesitamos o que tienen un precio que está por encima de nuestras posibilidades. Ese
impulso irreprimible suele ir acompañado de nerviosismo y ansiedad debido a que después
de comprar nuestro objeto de deseo, tras un breve periódo de satisfacción, se adueña de
nosotros una sensación de culpabilidad y angustia.

Es decir, las personas que sufren este trastorno compran porque se han vuelto adictas a la
satisfacción inmediata que les genera este acto, piensan que así van a ser más felices y van
a resolver sus problemas, pero una vez que pasa el tiempo se dan cuenta de que no ha sido
así y es entonces cuando aparece la culpabilidad.

Muchas víctimas de este trastorno ni siquiera estrenan sus compras, las acumulan en sus
casas, pero aún así deciden volver a comprar cosas que no necesitan, una y otra vez, la
mayoría de ocasiones a escondidas.

¿Cuáles son las principales causas del trastorno de compra compulsiva?

Veamos ahora con más detalle cuáles son las principales causas de este trastorno tan
habitual:

– Preexistencia de rasgos psicológicos específicos – Por ejemplo, si una persona
se caracteriza por ser caprichosa e impulsiva, es más probable que tenga tendencia
a padecer este fenómeno que otra que no lo sea.

Insatisfacción personal – Una de las principales causas del trastorno de la compra
compulsiva es la insatisfacción personal. Numerosos estudios han constatado que
las personas que están atravesando momentos personales complicados, tales como
ser despedidos del trabajo o una ruptura sentimental, son más propensos a tratar de
rellenar estos vacíos con las compras, lo que puede derivar en este trastorno. Antes
de salir de compras es habitual que piensen “me siento deprimido/a, necesito irme
de compras”, estando convencidos de que comprar algo les hará ser más felices.

– Atracción por los estímulos de consumo – Las tiendas quieren vender y para ello
utilizan diversos tipos de técnicas: descuentos, 2×1, artículos de regalo, etc… Hay
personas que son capaces de mantener la mente fría ante este tipo de estímulos de
consumo y analizar si verdaderamente se trata de una oferta que les interesa, pero
hay otras que ante una promoción especial se ven incapaces de decir que no. Son
estas últimas personas las que tienen más posibilidades de acabar sufriendo un
trastorno de este tipo.

– Mayor aceptación de los valores consumistas – Hoy en día vivimos rodeados de
estímulos de consumo. Cada cierto tiempo tenemos una festividad que nos invita a
realizar compras, nos pasamos el día expuestos a anuncios por la calle, en la
televisión, en internet, etc… Y lo peor es que todos estos mensajes nos venden la
idea de que comprando un determinado objeto seremos más felices. La gente que
verdaderamente acepta y hace suyo este mensaje, es la que después sufre de
trastornos relacionados con las compras.

– Baja autoestima – La baja autoestima también está vinculada con este trastorno ya
que nos creemos que comprando un determinado objeto, nos sentiremos mejor con
nosotros mismos. Y no nos importa que tengamos que endeudarnos para
conseguirlo.

– Un manera de hacer frente a los síntomas de la depresión – Muchos de los
trastornos de compra compulsiva son realmente una vía de escape que han
encontrado las personas para enfrentarse a la depresión. Como se sienten tristes y
no saben la razón, recurren a las compras en busca de una inyección de felicidad
inmediata.

– Necesidad de aceptación social – Hay personas que creen que para ser aceptados
socialmente necesitan vestir a la última o tener unos zapatos de marca, una actitud
que les lleva a volverse adictos a las compras.

– Falta de control de impulsos – Por supuesto, como ya hemos comentado, la
impulsividad es otra de las grandes causas de este problema. Son incapaces de
poder controlar sus impulsos y cuando tienen ganas de comprar algo, simplemente
lo hacen, sin pensar en las consecuencias de sus actos.

Lo peor de este trastorno es que suele ser una adicción encubierta, las personas que la
padecen se niegan a admitir que tienen un problema, creen que su actitud y
comportamiento están dentro de lo normal y culpan a la sociedad consumista de lo que
hacen, cuando no es así. Se trata de un problema psicológico que debe ser tratado por
especialistas.

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